SALY FILL BARRANCO PACHECO

Del 23 de Diciembre de 1999

Al 18 de Septiembre de 2010

Sally Fill

Saly Fill

De raza fina, muy elegante e inquieta, verazmente viva e inteligente. Muy cariñosa, con una energía y fuerza increíble, de nunca terminar, con un pelaje dorado maravilloso, siempre todo el mundo tenía que hacer contigo. Nos diste los inolvidables 12 años de tu vida, no fueron en vano, todavía sigues en nuestros corazones, en todo momento, hoy, mañana y siempre. Escuchabas lo inalcanzable para nosotros, como una advertencia, siempre atenta a la llamada del amo, y con un apetito de nunca acabar. Siempre entendías y manifestabas lo que querías. Mi compañera de toda la vida, para hacer ejercicio, para cuando estaba triste, feliz, para abrazarte, apapucharte, decirte cuanto te quiero, esas miradas tuyas que manifestaban todo. Cuando te salías y había que corretearte, cuando te metías debajo de la cama y no había quien te sacara, o cuando mordías algo, solo cuando tú dejabas, se te podía sacar del hocico; cuando iba a buscar el cordón, sabias que íbamos a caminar, cuando hacías algo malo y tu sabias y te escondías, o cuando te me metías debajo de mis piernas, o te acostabas junto a mi, demostrando ternura y afecto. Ese ruido peculiar que demostrabas al percibir a uno, era sinónimo de Saly. Mama-pata siempre te quiso, te cuido, te curo, se preocupo por ti, y te demostró afecto, y se acordará de ti todas las mañanas, su compañera de siempre, de la casa. Lo mismo tu hermana, que te bañaba con gran amor y compartió contigo esos momentos que solo ustedes dos saben. Si existe un lugar para ustedes, mi Dios te debe tener allá, descansando en la paz de Él, ojala nos volvamos a encontrar algún día, para nunca más separarnos.

Siempre te recordaremos y nunca te olvidaremos Bebe, Bebesita, Saly Fill, tu familia, Adilce, Laize y Ranfis, que el Señor te bendiga, por siempre.